Érase una vez un joven llamado Joosep, un joven que tuvo una visión. En esa visión, formaba una banda. Entusiasmado, Joosep corrió hacia Mihkel, su amigo, para compartir lo que él había visto en su mente. No pasó mucho tiempo cuando Mihkel se dio cuenta de que lo que había visto Joosep tenía que hacerse realidad. Por lo que buscaron a lo largo y ancho del mundo otras personas que estuvieran destinadas a unirse a ellos. El año fue 2004.
Pronto se formó la banda, pero todavía nadie sabía lo que iba a ser de ella. Los jóvenes se reunieron e hicieron música, se lo pasaban bien y disfrutaban de sí mismos. Sólo unas pocas personas sabían sobre la banda y transcurrió un año sin grandes cambios. El segundo año pasó como el primero y como el tercero. Ellos hacían música para ellos mismos y así la llegaron a amar más y más. Finalmente, entendieron que no había nada que les hiciera disfrutar más que eso. Quizá había llegado la hora de que hicieran algo para que algo les pasara a ellos mismos.
En la primavera de 2007, hubo una competición de jóvenes bandas en Estonia, y el grupo iba a participar en ella. Con su pasión por la música y su determinación de romper con todo, ganaron la competición.
La vida de estos jóvenes nunca volvió a ser la misma.
El premio del concurso fue hacer un videoclip. Ellos hicieron el videoclip de la canción 'Dramatic Letter To Conscience'. A través de esta canción y este videoclip, ellos hablaban sobre la necesidad y el valor de tener una fuerte moral. Expresaron el dolor que proviene de una ruptura de principios personales y al mismo tiempo se alegraba porque a través de la conciencia, la bondad de las personas es posible. Ellos creían que con su música pueden ser diferentes.
Después de esto, fueron de competición en competición ganando cada vez más y siendo más conocidos. Después de haberse dado a conocer en Estonia, pensaron que era hora de hacerlo en el resto del mundo.
Finalmente, en el otoño de 2007, tuvieron su oportunidad. La puerta de entrada al mundo de sus sueños fue la entrega de premios 'EMA New Sounds Of Europe award'. Ninguna banda estonia lo había ganado antes. Su visión les mostró el camino. Su cuento tuvo un final feliz.
Pero en esta historia, el final sólo es el comienzo. Ellos siguen ahí, haciendo música con más entusiasmo que nunca. No es algo de lo que ellos piensen que se van a cansar nunca. Ellos son felices y están muy agradecidos de poder hacer lo que de verdad les gusta.
Y para todos los que han leído esto, ellos tienen una cosa que decirles: TODO ES POSIBLE CUANDO TÚ CREES EN TÍ MISMO.
Fuente: aquí.